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Shi gan (Tiempo)
Kim Ki-Duk

Shi gan (Tiempo) es una pelicula de Kim Ki-Duk, un director que me gusta y con el que tengo un pacto silencioso y unilateral que dice en la letra menuda que si le entiendo un cuarto del punto de la pelicula entonces todo va de acuerdo al plan. Esta no es una excepción y todo va (aunque apenas) de acuerdo al plan.

Ji-Woo es un hombre normal, bien parecido, trabajador (y si de trabajos se trata el lo hace como editor de peliculas y las que edita son, como no, peliculas de Kim Ki-Duk, un detalle aunque sea adorable). Ji-Woo tiene una novia, Seh-Hee, una mujer temperamental, por decir lo menos, consumida por una paranoia al principio irracional y más adelante justificada; como todas las paranoias es imposible distinguir cual fue primero si la irracionalidad o la justificación. Seh-Hee, segun ella misma, le tiene miedo al tiempo que pasa. Esto, considerando la costumbre contemporanea de asumir el tiempo lineal, es un miedo muy inconveniente de tener. Otra cosa sería si, digamos, uno abandona el concepto del pasado irreversible y el futuro incierto y se suscribe a la versión maya y el tiempo como un bucle infinito.

El tiempo, para Seh-Hee, es el villano que amenaza la estabilidad de su relación con Ji Woo. Ya te aburriste de mi, ya quieres perseguir la novedad en otras faldas, parece ella reprochar en cada intercambio con Ji Woo. Esto fue una sorpresa para mi. Siempre pensé que la cantaleta era una cosa occidental. Esta cantaleta es diferente, sin embargo, más teatral, más intensa y con mas desilusión que rencor.

Qué hacer para detener el tiempo? Bueno, lo único posible en estos casos: convertirse en otra persona. En lo físico y lo espiritual. Con la ayuda de un cirujano plástico, lo primero se resuelve fáil, sólo basta mostrar algo de determinación y llevar consigo una imagen del destino físico final. Para lo segundo, no hay quien ayude, pero esto no es requisito necesario. La cirugía se lleva entonces a cabo, con la advertencia tremenda de que lo que se pierde (el rostro actual, la persona, la salud mental…) se pierde para siempre. No hay vuelta atrás.

Seh-Hee desaparece sin dejar rastro, sin razones. Extraño en una mujer con debilidad para el drama, la motivación que ella puede tener para tal salida decisión es un misterio para mí. Y por lo visto también para Ji-Woo que al encontrarse sin novia enloquece. Parece que el hombre si la quería después de todo, uno cree concluir. Dando tumbos nuestro heroe encuentra a otra misteriosa mujer See-Hee. Es esta la misma mujer? Es para usted decidir. La pelicula es entretenida, aunque a veces se pierde en su misma poesía, y el personaje de Ji-Woo se deja querer que uno entiende la angustia que siente, no tanto su final. Es Seh-Hee la que a mi me parece improbable. Pero eso puede uno decir de casi todas las mujeres, sin temor a equivocarse.

Oct 30, 2008   Comments Off   tags:  

Changeling
Clint Eastwood

Al principio de Changeling, lo nuevo del director Clint Eastwood, se nos advierte que lo que sigue es un recuento de una historia real. Christine Collins (Angelina Jolie) es una madre soltera que un día cualquiera regresa de su trabajo en la compañía de telefono para descubrir que su hijo Walter ha desaparecido de su casa en Los Angeles. Es el mes de Marzo de 1928.

Christine reporta el hecho a la policía. Pero lo hace demasiado pronto. Deben pasar 24 horas tras la desparición para que el asunto sea tomado en serio. Por varios meses no hay progreso alguno. En Agosto la policía reporta haber encontrado a Walter. Y aprovechar la oportunidad para hacer un circo del drama y ayudar a la golpeada reputación del departamento. Pero hay un problema: Christine insiste que el ninño encontrado no es Walter, no es su hijo. Y no solo tiene su intuición de madre para probarlo, también está el hecho no menor que el encontrado mide tres pulgadas menos, es circunciso, no reconoce a nadie en la escuela y tiene una historia dental distinta al Walter de verdad.

Lo que sigue es una lucha clasica entre el bien y el mal. Los buenos son muy buenos y los malos son perversos. Que tanto tolera uno esta inflexibilida es lo que determina si uno sale o no satisfecho del cine. Del lado del bien está Christine, un pastor de una iglesia local con una bronca monumental hacia la policía y a medida de que avanza la pelicula casi todo el pueblo de Los Angeles. Del lado del mal está la policía, el Walter impostor (que es ademas perfecto en demostrar ingenuidad), y más un asesino de niños que es esencialmente la personificación del demonio.

Del asesino no sabemos mucho, y es tal vez lo mejor que tiene la pelicula. No sabemos su pasado, sus motivos. No sabemos ni siquiera si Walter está entre sus victimas. Es un personaje que fascina, de la misma manera que fascinan los accidentes de tránsito que uno no puede evitar mirar.

Oct 26, 2008   Comments Off   tags:  

The Bourne Ultimatum
Paul Greengrass

Justo ahora que veo la genial The Bourne Ultimatum pensaba que de pequeño mi lista de heroes era corta, y el único espía en ella era James Bond. Eran otros tiempos, el 007 era un tipo de mundo, que eliminaba a criminales sin arrugarse las mangas de la camisa y sin apenas despeinarse. Un hombre que no necesitaba de mucho esfuerzo para conquistar a la despampanante heroina o derrotar al dictador de turno, siempre con una sonrisa, jamas derrotado.

Jason Bourne es casi todo lo contrario: un espía para estos tiempos modernos. Absolutamente atormentado por el pasado, ha elegido olvidarlo pero la cortesía no ha sido devuelta. Es tambien un hombre de mundo, conoce a Europa como a la palma de su mano, habla varios idiomas, es versál;til a la fuga y feroz en el combate cuerpo a cuerpo (y en estas escenas la camara es agil, cerrada, muy cercana a los protagonistas, de lo mejor que tiene la pelicula). La sonrisa, sin embargo, es cosa de otro tiempo, de otras peliculas incluso. En Bourne el tormento emocional trae consigo un castigo fisico, la ira y la angustia son tantas que el hombre se ve cansado, de ojeras profundas, permanentes. Las heroinas que le pasan por el camino son, tambien, de otra naturaleza: despampanantes, seguro, pero con la misma expresión de duda existencial.

Sep 4, 2008   Comments Off   tags:  

Stranger than fiction
Marc Foster

Todos sabemos (y todos dudamos) de esos momentos en que a la vida real le hace falta una banda sonora. Decirle adios al amor que se acaba es mas facil con “It ain’t me babe” de Bob Dylan; las felicidades de un triunfo conseguido es mas completa con “Walking on sunshine” y las iras son mas profundas con cualquier cosa de Rob Zombie. Esos momentos parecen desvanecerse con la adolescencia porque a los adultos cuando las cosas les pasan adquieren este tinte metafisico, surreal, existencial.

Harold Crick es un empleado del IRS (el departamento que maneja las finanzas y los impuestos en EU) que lleva una vida calculada, premeditada y (fundamentalmente) sin eventualidades. Todo lo que hace tiene un metodo: una causa y un efecto. Todo se trastorna, sin embargo, cuando Harold empieza a oir a alguien (digamos, la voz en off de Karen Eiffel) narrarle su existencia. Narrarle, digo, de la misma manera que un escritor narra las cosas mundanas que dice y hace la gente. Complicando aun las cosas Harold conoce a la chica (siempre hay una chica), Ana Pascal su nombre, a quien le tiene que hacer una auditoria que es -todo mundo sabe- una de las formas mas romanticas de conocer a tu cielito lindo. Y antes de que Harold (y de paso nosotros mismos) se acostumbrara al acento britanico de su narradora le escucha a esta predecir su muerte inminente. Los escritores siempre, jugando a ser dios.

Con la ayuda de un profesor de literatura, Harold se lanza a la tarea de desenredar el enredo. Y la primera tarea: entender si lo que estamos viviendo es una comedia humana o una tragedia absurda. Tambien humana, la tragedia. Will Ferrel en una papel dramatico me parece cohibido, Emma Thomson es sensacional como la escritora con la mano que mece la cuna. Un final exquisito y un guion que me recuerda a Charlie Kaufman, sensacional por momentos, y por momentos confundido por el mismo drama de su protagonista, lo absurdo de la realidad que alimenta la comedia y lo absurdo de la ficcion que alimenta la tragedia.

Sep 4, 2008   Comments Off   tags: